Libros electrónicos Ya sabemos que desde hace un tiempo Amazon ya vende más títulos de eBook que libros impresos. Además el 29% de los estadounidenses tiene un dispositivo de lectura digital de algún tipo (eReader o en tabletas) y ya el 95% de las bibliotecas universitarias americanas están ofreciendo e-Books. En España, el sector editorial aprende también rápido y crea nuevas formulas para relanzar el mercado y evitar la piratería. Además, la llegada de Apple, la irrupción de Amazon y el importante avance de la industria española del libro en su estrategia digital hacen de la oferta de contenidos y su distribución en España uno de los temas de mayor transcendencia en el ámbito del libro en estos momentos. Puedes ver los últimos datos sobre edición digital en España (marzo 2012).

Mientras tanto, libros digitales y libros impresos coexisten y se van adaptando a la demanda de los lectores. Iremos viendo que nos depara el futuro, mientras los que nos dedicamos a este sector tenemos que seguir maquetando libros impresos como hasta ahora y, seguir apostando por los nuevos formatos, ofreciendo experiencias de lectura en otros soportes para aumentar la satisfacción del lector.
 
Por ello, sin meterme en cuestiones de si es mejor el libro impreso o el papel, enumero algunas de las ventajas y retos que poco a poco se van haciendo en la industria editorial digital para hacerlos cada vez más atractivos al usuario:

El precio de los dispositivos de lectura: eReader

El futuro de los libros electrónicos está ya determinado por el incremento de los eReader. Hasta ahora su precio era un freno pero ya no hay excusa, la rebaja del precio de los eReaders está siendo indispensable, con el Kindle de Amazon a la cabeza, por 99 euros, le siguen el de La Casa del libro por 119 euros, el de Fnac por 129 euros y El Corte Inglés por 169.

El Precio de los libros electrónicos o eBooks

El modelo que potenció Amazon para su plataforma de venta `online´ es ahora una buena referencia, quizás no tanto para los editores pero sí para los lectores. Los editores y escritores ven cómo los precios `low cost´ o la fragmentación de sus obras cuajan entre los usuarios que quieren leer barato en sus pantallas. El resultado es que el precio medio de los `e-books´ se reduce de manera drástica en los últimos meses.

El elevado precio del libro electrónico ha sido un lastre hasta el momento para el despegue del sector, y las editoriales lo saben. Por eso surgen cada vez más iniciativas como la de la Casa del Libro (hace poco, anunciaba una oferta especial para adquirir 12 títulos en formato e-book de Isabel Allende por 4,99 euros cada uno hasta una fecha determinada) se convierten en el reclamo perfecto para atraer usuarios hacia esta nueva forma de lectura que ha sido criticada por tener precios abusivos.

El panorama está cambiando para todos los actores protagonistas. Los lectores están dispuesto a pagar si existe una oferta que cubra sus necesidades: un producto de calidad, a un precio competitivo y con una experiencia de compra aceptable, usable y buena (aquí la labor de los profesionales de User Experience es más que necesaria).

El lastre mayor para que haya precios más competitivos, sin duda la tiene el factor IVA, que es de un 18% en comparación con el 4% del libro en papel. ¿hasta cuando?

Espacio y portabilidad

Indudable, no? La imagen que acompaña este post vale más que mil palabras 🙂

Satisfacción instantánea

Puedes descargarlos sin salir de casa y comenzar a leerlos a los pocos minutos de haber decidido que te interesan. Además, puedes buscar en el texto, realizar anotaciones, compartirlas con otros lectores, consultar el diccionario sin abandonar la página. Y pasar de un dispositivo a otro sin perder el hilo de la lectura.

Contenidos

Puedes acceder a una gran cantidad de contenidos a través de plataformas de venta (españolas como Booquo o 24Symbols o extranjeras como Kobo, The Copia), tiendas online (tienen eReaders propios conectados a las librerías: FNAC, Casa del Libro, Amazon), en las webs de las propias editoriales o en las crecientes editoriales digitales como Sin Errata, Ganso y Pulpo, Musa a las 9, Minobitia, etc. y sellos de grandes editoriales que solo están en digital como B de Books o EnDebate por ejemplo. Y deberán surgir más para ampliar una oferta digital que cubra las necesidades actuales de la demanda.

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