Bueno a estas alturas seguramente conoceremos a algún autor que haya probado las maravillas 🙁 de los conversores automáticos para convertir sus libros a formato ePub, ó mobi. ó de mobi a ePub :), ó de mobi a KF8 … Genial, lo ha conseguido y gratis :). Pero ¿ha pensado en la calidad que le está ofreciendo a sus lectores?.

Esto me recuerda a los tiempos «prehistórios ya» en los que aparecieron los primeros editores para hacer las páginas web. WAU lo que se podía hacer. Cualquiera podía hacer webs, pero con el tiempo los usuarios dejaban de entrar en esas páginas, exigían una experiencia satisfactoria (usabilidad, accesibilidad, diseño).

Pues con los libros pasa lo mismo, hay conversores, claro y muy usables, no lo dudo, pero la calidad final del libro dista mucho de la que se merece nuestro lector, el que paga por nuestra obra. Y no digamos si el libro tiene imágenes, tablas, audio, multimedia, etc.

Detrás de un libro tiene que haber un profesional, una persona que garantice la calidad del producto final: que asesore al autor/editor la mejor solución, diseñe, pruebe y testee en los diferentes dispositivo.

Y para que un libro esté bien hecho tiene que haber una simbiosis entre un diseñador gráfico y un desarrollador. Hasta ahora el diseñador gráfico solo entendía de libros en papel y el desarrollador entendía de webs y el libro electrónicos no es una página web ni un libro en papel.

El diseñador editorial conoce muy bien como se estructura un libro y el desarrollador lo pone en práctica y lo aplica correctamente, conoce las limitaciones que tiene el formato y buscará la mejor solución ante esto. Es pensar «en digital» no en papel.

Y este mix es lo que llamamos eBook Developer (aúna estos 2 perfiles) y a éste si le pondría yo mi libro en sus manos :), sin duda alguna. El problema es que en España, hay muchas empresas de conversión y pocas que realmente trabajen el libro de ésta manera y con estos profesionales. Es cierto, yo trabajo en Duento y de alguna manera estoy promocionando el estudio, pero sinceramente es lo que hace falta, confiar en profesionales de verdad. Tenemos clientes autores que nos vienen con unos trabajos, producto de estos programas, UFF! de verdad horrible y son conscientes que al final han perdido tiempo y dinero.

Estamos en una fase de la revolución digital muy importante, el libro en papel no va a desaparecer (o eso creo y espero) pero sí que el futuro pertenece a la lectura digital. Por eso el libro electrónico no debe ser un extra para un editor o escritor que se autopublica sino una estrategia para que se sostenga su negocio o su obra. Por eso tiene que mimar su libro y darle la importancia que se merece si quiere que su obra se valore como se ha valorado hasta ahora un libro en papel.

De cualquier forma la experiencia es la madre de la ciencia y que mejor que probar ambos métodos y luego comparar!