Hasta ahora el cambio que algunos predecíamos sobre el principio del fin del papel en favor de la era digital del libro no se ha producido. Creíamos que iba a pasar lo mismo que con la música, el video o la fotografía, pero los malos resultados demuestran que aún no ha sido su momento. Fue más un boom mediático que real.

 

HACIA LA CONVERGENCIA

En estos momentos se está trabajando en la convergencia entre el epub y la web en la publicación. Por este motivo miembros de la W3C (World Wide Web Consortium) se ha reunido el pasado 9 y 10 de noviembre en la primera reunión anual para hablar sobre el futuro de las publicaciones digitales, después de que se uniera a ellos el IDPF, el Foro Internacional de Publicación Digital responsable del EPUB, en el mes de febrero de este mismo año.

Esta reciente unión nació por la necesidad apremiante de crear un estándar común en la publicación digital y que sirviera para todo tipo de publicaciones: libros, revistas, materiales educativos, publicaciones académicas… Actualmente las publicaciones están en formato EPUB (MOBI para Kindle), PDF digital, aplicaciones y en papel, que sigue siendo el rey como soporte, con una amplísima diferencia. Son pocos los editores que apuestan abiertamente por el libro electrónico, complicándose aún más su decisión al elegir cual va a ser su formato idóneo; publicadas en una de las versiones del EPUB (versión 2 o 3) o como PDF. El EPUB 2 es una versión obsoleta pero muy utilizada para la publicación digital y el PDF es usada con frecuencia para contenidos complejos, aun siendo un formato poco apropiado para este fin; no sirve para pantallas relativamente pequeñas sin la necesidad de hacer zoom, hablo del tamaño de pantalla de una tablet.

 

DENTRO DE LA WEB

Hasta ahora lo que vemos en la web no son publicaciones y si las encontramos dentro de ella es porque son visualizadas bajo una plataforma.

Con la entrada del EPUB 3, el IDPF estaba totalmente comprometido a trabajar bajo la tecnología web: HTML, CSS, SVG, JS, etc.; que es la misma que define el W3C. El audio y el video son soportados e incluso el uso, eso sí limitado, de javascript aportando cierta interactividad al documento. Pero aun así no es 100% web, no funciona directamente sobre navegadores; está basado en XML lo que hace que en algunos aspectos sean ajenos al navegador y dependan de terceros para su visualización. Recientemente el navegador de Microsoft Edge está dando soporte al formato epub que no dispongan de protección DRM, permitiendo a los usuarios abrir estos ficheros sin necesidad de tener que utilizar otras aplicaciones o extensiones.

Mientras tanto la web, sorprendentemente, nunca presto mucha atención a las necesidades del sector editorial; se había centrado básicamente en la comunicación y el comercio y lo más próximo a lo que llamamos publicación son los blogs o los artículos de noticias. Hoy en día, un libro digital es diferente a una página web (conceptual y prácticamente): falta paginación, cabeceras, transición entre páginas, referencias de índices… entre varios archivos (HTML). Para ser tratado como publicación web todos los elementos que la componen deben formar parte de una misma bloque, como lo hace el formato epub, en lugar de ser tratadas de forma separada.

Afortunadamente, ambos se han unido para crear un formato común que trabaje correctamente de forma online, como una página web y offline; ya sea empaquetado o en cache. Esta fusión fue el resultado de que el IDPF formara parte del W3C creando una iniciativa nueva y muy importante llamada Publishing@W3C.

Y para garantizar que el sector editorial se integre en el desarrollo de este formato, común y único, garantizando que el EPUB se mantenga y se evolucione en el desarrollo de la publicaciones web, Publishing@W3C formó un equipo de trabajo técnico cuyo compromiso es el de producir en tres años tres especificaciones, que esencialmente son lo mismo y actúan de una forma anidada (como si se tratara de una matrioska): Publicaciones Web (PW): será la forma genérica de representar una publicación dentro de la web. La Publicaciones Web Empaquetadas (PWP): que se utilizará en la gran mayoría de los casos y permitirá que su contenido sea recopilado y visualizado de forma online y offline. Y finalmente el EPUB 4: un perfil del PWP, siendo el formato adecuado para su distribución comercial porque todo su contenido estará empaquetado dentro de un único archivo para su distribución.

 

¿POR QUÉ PUEDE SER LA SOLUCIÓN DEFINITIVA?

Porque las tres especificaciones funcionarán bajo un mismo ecosistema basado en la web, esto creará un entorno más dinámico, interoperable. Esta tecnología hará que las publicaciones sean más accesibles, más globales y más eficientes y efectivas; garantizará la homogeneidad en su visualización y, como resultado a todo esto tendrá una mayor adopción.

Porque permitirán consumirse no solo en navegadores, sino también en aplicaciones, ya sean independientes o ejecutándose dentro del mismo. Esto dará mayor privacidad y seguridad del contenido, además de hacerse monetizable.

Porque gracias a esta tecnología se palía las limitaciones técnicas de los actuales formatos de libros electrónicos, y así proporcionar la estética requerida para que se asemeje a la calidad en el diseño de la edición impresa, sobre todo en maquetaciones complejas.

Porque incluso supera al libro impreso gracias a otros muchos recursos como es el video, audio, datos, interactividad en forma de ejercicios y conectados al docente, etc… De hecho se espera que tenga un potencial sin precedentes al permitir a los desarrolladores crear experiencias interactivas mucho más ricas: como elementos de realidad virtual, complementos de realidad aumentada u otras innovaciones aún por aparecer como puede ser la inteligencia artificial, con acceso a grandes almacenes de datos.

Porque es beneficioso para muchas otras empresas que actúan como editoriales, pero sin serlas, debido a que están especializados en publicar una gran cantidad de documentos. Para estas compañías entregar estas publicaciones en papel no es la opción más apropiada y sí el documento digital; que permite un rápida actualización y distribución, aparte de la posibilidad de estar interconectado, con los beneficios que esto supone.

Y seguramente habrá más motivos, sin duda que los habrá…, pero creo que son suficientes para pensar que quizás esta vez sí sea el momento, su momento, para que se dé el gran asalto hacia la publicación digital.

Rafael Araújo